Se busca un lugar de paz

“Sólo necesito un lugar en el cual pueda vivir en paz” exclamó un huésped de hospedaje solidario en la Casa, reflexionando en su larga travesía buscando refugio.

En los pasados meses, el mundo ha volteado su atención al éxodo de millones de personas escapando de la brutal guerra civil en Siria. Aquí en México, estamos enfrentando una crisis de refugiados por nuestra cuenta, una que ha ido creciendo por años y finalmente está recibiendo atención de la comunidad internacional a medida que empeora.

Como amigos de la Casa, queremos compartir con ustedes lo que ha estado pasando aquí y pedirles su apoyo.

 

Desde que la Casa comenzó a ofrecer hospedaje  temporal de emergencia a migrantes, refugiados y buscadores de asilo a través del programa de hospedaje solidario in 2009, hemos visto un aumento continuo en el número de buscadores de asilo en México. En los años pasados, el número de hondureños y salvadoreños que han aplicado para su estatus legal en México ha aumentado exponencialmente.

Estamos viendo que ellos no son el “clásico” migrante que quiere ir a Estados Unidos a buscar un mejor empleo. En lugar de eso, oímos una y otra vez, “No me fui porque estoy buscando un mejor empleo en el norte, estoy huyendo porque iban a matarme si me quedaba”. Conforme a un estudio hecho por los refugios para migrantes mexicanos, la mitad de todos los centroamericanos viajando por México son ahora refugiados. Mientras tanto las condiciones en México para la seguridad de los refugiados están empeorando.

El New York Times del domingo incluye un artículo de Sonia Nazario titulado “Los refugiados en nuestra puerta”, que cuenta las brutales nuevas tácticas antinmigración que México estuvo usando el año pasado para prevenir a centroamericanos viajar en México. Este cambio en la política ha hecho el trabajo de la Casa aún más crítico, en tanto los espacios seguros para migrantes y refugiados son todavía pocos y alejados.

¿Puedes hacer una donación para ayudar al trabajo para refugiados de la Casa?

Uno de nuestros huéspedes de hospedaje solidario es un defensor de derechos humanos de El Salvador. Ella apenas escapó de la muerte mientras presenciaba como sus amigos y compañeros de trabajo eran abatidos a tiros y asesinados por miembros de pandillas contratados por el gobierno. Ella huyo a una ciudad en la frontera sur de México para buscar el estatus de refugiada, pero los miembros de las pandillas la encontraron allá.

Ahora ella está aquí con nosotros en la Casa como una de nuestros huéspedes de larga estancia de hospedaje solidario, empezando a encontrar formas para lidiar con las muchas pérdidas y profundo  trauma que ha experimentado al mismo tiempo que trabaja hacía una vida independiente en la Ciudad de México. Con nosotros finalmente ha encontrado una comunidad de apoyo segura y acogedora.

En lo que va del año, hemos ofrecido hospedaje temporal y de largo plazo y acompañamiento a 21 refugiados y buscadores de asilo de Honduras, Rusia, Ucrania, Congo-Brazzaville, Eritrea, El Salvador, Irán, Iraq, Haití, Ghana y Camerún.

Haz clic aquí para ayudarnos a ofrecer nuestro refugio a más personas haciendo una donación hoy.

Casa de los Amigos ha trabajado diligentemente por seis años para crear no solamente un lugar seguro en la Casa para los necesitados, sí no también un espacio seguro en la Ciudad de México. Nuestro Programa de Hospedaje Solidario se ha hecho más fuerte a medida que hemos adquirido experiencia. Trabajando con un equipo de organizaciones socias, hemos ayudado a la fundación del albergue Tochan, que ahora alberga entre 15 y 20 buscadores de asilo de larga estancia, refugiados y migrantes. Nuestro trabajo ahora sirve de punto de referencia para organizaciones in otras partes del país que están buscando construir redes similares y refugios basados en nuestro modelo colaborativo.

 

Amamos este espacio y sabemos que tú también. En tanto las condiciones para migrantes en México empeoran, entre más y más personas son deportadas a sus países natales sin importar la violencia, necesitamos continuar el fortalecimiento de nuestra solidaridad. Necesitamos mostrar un rostro de esperanza. La Casa es un espacio en el que alegría y luz todavía brillan entre tanto sufrimiento.

 

Haz clic aquí para hacer una contribución y contactarnos si tienes cualquier pregunta o quieres saber más. Como siempre, gracias por tu apoyo.

En paz y amistad.

Hayley y el equipo de la Casa.