Resumen de la celebración

Celebración del Jubileo de la Casa de los Amigos, 27-29 de octubre, 2006

plaq2tYa hace mas de cincuenta años cuando Ed Duckles manejaba alrededor de la Ciudad de México en su camioneta chafa y bien golpeada, llamada “Nunca Tomo,” con una copia de los avisos del Excelsior en la silla de atrás, la publicitad circulada para Ignacio Mariscal #132. Comprar la Casa fue un paso arriesgado para los Amigos visionarios quienes querían crear un “sitio de reunión para estrechar y afirmar los lazos de una fraternidad verdadera.” Este octubre, amigos de la Casa viajaron desde todas partes para celebrar un medio-siglo de servicio Cuáquero, comunidad y trabajo para la paz en México.

El aniversario marco el quincuagésimo año de la Casa como una asociación civil reconocida; el “Jubileo” fue una fecha especial y un tiempo para compartir memorias, pedir perdón, y renovarse.
Del 27 al 29 de octubre, más que 120 personas de todas edades y circunstancias, de lugares tan lejos como Uruguay y tan cerca como nuestro mismo barrio, asistieron a la Celebración del Jubileo de la Casa de los Amigos.

Estuvieron ex voluntarios, personal, directores y coordinadores anteriores de la Casa, ex voluntarios de los campamentos de trabajo, todos los voluntarios y personal actuales, miembros y asistentes de la Junta Mensual de la Ciudad de México, y Amigos visitantes. Estuvieron amigos de la Charla Cultural de los viernes, adictos a las comidas compartidas dominicales, mochileros, miembros del famoso Grupo de Jóvenes del pasado, adherentes a otros grupos de fe, compañeros de la vecindad, representantes de organizaciones de Amigos, y de grupos mexicanos e internacionales de paz. Había por lo menos una persona quien ayudó a fundar la Casa y, como siempre, algunos quienes conocían la Casa para la primera vez.

Por cada persona que pudo asistir, nos escribieron diez mas para decirnos cuanto deseaban venir y con qué fuerza valoran la Casa. Sentimos su presencia, al lado del espíritu de todos quienes han venido antes: cientos, miles de personas quienes han dado de si mismo en servicio a la Casa de los Amigos y han formado el suelo en que ahora nos encontramos. La celebración incluyó grupos de Adoración Compartida en las mañanas, comidas compartidas y convivencia, construcción de piñatas, baile folklórico, presentaciones impartidas por organizaciones mexicanas que trabajan por la paz y la justicia, una charla con el Grupo de Jóvenes de la Casa de los años anteriores, y por supuesto una noche de “talentos” muy inolvidable.

Los miembros de la nueva Asamblea abrieron el Jubileo, la nueva directora ejecutiva Bridget Moix compartió cuáles serán los ejes de los futuros programas de paz de la Casa, y la co-fundadora de la Casa Jean Duckles develó la nueva placa de bronce en la fachada de la Casa que dice: “Centro de Paz y Entendimiento Internacional.” Casi 50 personas llenaron la Biblioteca Jorge Fox durante la Reunión de Adoración de la Junta Mensual de la Ciudad de México, y la Casa Abierta que siguió dio un tiempo para relajar y romper unas piñatas por el cumpleaños de la Casa.

El Jubileo fue además un tiempo para renovar la misión de la Casa de fomentar la cooperación pacifica entre personas y lanzar nuevos temas de programas para el año que entra. El conflicto que sigue en Oaxaca y la reciente crisis electoral estuvieron en el contexto de nuestro encuentro, y una mesa redonda con organizaciones mexicanas e internacionales de paz para platicar sobre metas y desafíos para la construcción de la paz en México ofreció perspectivas e ideas para nuestros futuros programas. En el dialogo principal, Pablo Romo de SERAPAZ A. C. (Servicio y Asesorías para la Paz, A.C.) nos aconsejó seguir y fortalecer el trabajo de la Casa como “un espacio de reflexión y acción por la paz.”

Después de los eventos organizados en la Casa, el 30 de octubre un grupo de 16 personas visitó la pequeña comunidad de Vicente Guerrero en el estado de Tlaxcala. El Grupo Vicente Guerrero nos había invitado a los participantes del Jubileo a visitar la comunidad y a ver sus proyectos basados en desarrollo sostenible, iniciados en los setenta por una colaboración entre el Comité Juvenil de la Casa de los Amigos y esa comunidad. La impresionante organización comunitaria de Vicente Guerrero, su compromiso de servicio y auto-gestión, y los numerosos y exitosos proyectos en marcha allá, dan testimonio de un método de desarrollo más integral y basado en valores humanos.

Al día siguiente, otro pequeño grupo viajó a San Francisco Tepeyecac, Puebla, otro sitio de campamentos de trabajo que brindó cientos de voluntarios en los sesenta. Del proyecto nacieron muchas amistades, y algunas bodas también. Los pinos que cubren el cerro principal del pueblo son evidencia del trabajo de reforestación y excavación de pozos que los equipos internacionales de jóvenes hicieron hace más de cuarenta años.

Nuestro agradecimiento, nuestro mas profundo agradecimiento para todos los que participaron en la Celebración del Jubileo de la Casa de los Amigos y a aquellos que la hicieron un momento tan maravilloso de compartir, recordar, y renovar. Como siempre en la Casa, el evento fue todo un éxito gracias a la gente que asistió. Muchos de los que se reunieron con nosotros, por sus muchos años de relación con la Casa, ya sabían por experiencia del potencial de esta pequeña organización cuáquera, y muchos sintieron una fe y compromiso renovados por el futuro de la Casa. La Casa ahora está mas callada, y nos espera mucho trabajo. El espíritu del Jubileo queda aquí, y también la presencia de los muchos amigos quienes se reunieron con amor y esperanza para honrar el pasado de la Casa e inaugurar el próximo capítulo.

Gracias.