Noticias – 1 junio, 2010
comunidad, refugio, consciencia, construyendo puentes
Queridos amigos y amigas,
En abril, nos juntamos para una foto familiar y picnic de la Casa. Voluntarios, huéspedes, amigos, vecinos, y Cuáqueros de la Ciudad de México se apiñaron juntos frente a la bella (aunque algo gastada) fachada morada de azulejos para la foto. Después todos tomaron sus caminos por Metro, bici, carro, y bus al Parque Chapultepec para una tarde de comida y diversión. El picnic, nuestros queridos desayunos, la sala y la cocina de huéspedes, la Biblioteca Jorge Fox, y nuestro horario de eventos y actividades son sólo unos de los espacios en que la familia de la Casa toma forma.

La Casa es una comunidad entretejida. La mesa del desayuno es siempre una ventana rápida a nuestra comunidad, y en estos días la Casa está llena con amigos de todas partes. En la última semana, estudiantes de la Universidad de Michigan y Wilmington College han compartido el comedor con migrantes y refugiados, voluntarios de las Brigadas Internacionales de Paz, una delegación del Centro de Derechos de los Migrantes en Zacatecas, investigadores rumbo a los archivos, traductores, voluntarios de la Casa, huéspedes y otros habituales del desayuno. Los jardines de la Casa han agradecido los inicios de la temporada de los chubascos vespertinos. La primavera está en el aire, y nos estamos preparando por un verano grande.
La Casa es un refugio y un santuario. Nuestro trabajo con el Alto Comisionado de la ONU para los Refugiados (ACNUR) en México y con Sin Fronteras está también floreciendo. Desde que la última vez que les escribimos en febrero sobre nuestro trabajo con refugiados haitianos, hemos recibido a 34 migrantes, refugiados, solicitantes de asilo y víctimas de trata. Así son cinco mujeres, dos hombres, dos niños y un bebé de Honduras, y solicitantes de Brasil, Sri Lanka, Haití, Nepal, Irán, Guinea Conakry, Zimbabwe, Nigeria, Argentina y Colombia. Amigos que trabajan con la Comisión Mexicana de Ayuda a Refugiados (COMAR) nos dijeron recientemente que los refugiados que empiezan en la Casa son más aptos para integrarse a la sociedad mexicana. Una refugiada de Brasil, quien estuvo dos meses en la Casa y regresa a menudo a visitar, nos dijo que “la Casa fue su recuperación.” Estos huéspedes enriquecen nuestra comunidad más de lo que las palabras pueden decir. Queremos dar las gracias a todos ustedes que respondieron a nuestro último email. Tus donativos hacen posible el compromiso de la Casa al “hospedaje solidario.”
La Casa nutre la consciencia y la reflexión Voluntarios estudian y aprenden juntos y también, educan a la comunidad de la Casa sobre las raíces y las realidades de la pobreza, la migración y asuntos del medio ambiente. Personal del ACNUR, Sin Fronteras y la COMAR vinieron y ofrecieron un taller amplio a todos los voluntarios de la Casa sobre el derecho del asilo en México. El Comité de Migración ha iniciado una serie de presentaciones, talleres y capacitaciones diseñadas por activistas en pro de los derechos humanos de los migrantes que se llama “Diálogos de Migración, Asilo y Derechos Humanos.” El Comité de Justicia Económica sigue participando y recibiendo “La Escuelita” en la Casa, un grupo de estudio enfocado en monedas comunitarias. En esta foto, el equipo de 2009 se juntó en la azotea para una celebración y despedida en honor de Stephanie Noll, Crosby Davidson, Ben Watts, y Charlotte Gordon.

La Casa construye puentes. La convivencia e intercambio que florece de la comunidad de la Casa nunca nos deja de inspirar. En mayo, recibimos a huéspedes aquí para asistir al Foro Social Mundial en México. Hospedamos a visitantes de Tlaxcala, Quintana Roo, Puebla, Francia y Japón. Varios de ellos nos dijeron cuanto les gustó estar aquí, y que habían hecho conexiones importantes y fructíferas en la Casa. Este es nuestro pan de cada día. Apreciamos una frase de nuestros amigos en la Brigadas Internacionales de Paz, “hacer espacio para la paz.” La Casa está bendecida por poder ver el efecto domino del acto de abrir las puertas de nuestro hogar todos los días a tantas personas diversas.
Aunque estamos recibiendo menos grupos como resultado del aviso más reciente del Departamento del Estado de los EUA, tendremos un verano ocupado y glorioso. Hemos dado la bienvenida a cuatro internas, tres de Haverford College y una de Bryn Mawr. Jill, Nico y Agnita van de viaje a las Juntas Anuales de EntreMontaña en Nueva México y del Pacífico en California, para platicar sobre la Casa entre Amigos en el Oeste. Y en esta semana el Comité del Medio Ambiente de la Casa recibió una beca de “Quaker Earthcare Witness” para seguir elaborando proyectos para disminuir la huella ecológica de la Casa.
Las jacarandas ya están en vigor, ahora es cuando dicen que la Ciudad se viste de morado. Mientras vemos por delante las bendiciones y los retos que la nueva temporada nos va a traer, estamos agradecidos por el apoyo y la Luz de la comunidad de la Casa.
En paz y amistad,
Nick Wright y Jill Anderson
y todo el equipo de la Casa
Considere hacer una contribución hacia el costo de la estancia de un migrante, refugiado, o migrante en la Casa de los Amigos. Tu donativo económico también puede apoyar al desayuno diario y gratuito que ofrecemos a estos huéspedes, nuestros proyectos ecológicos continuos, y el mantenimiento del edificio histórico de la Casa.
En los Estados Unidos, se puede mandar donativos deducibles de impuestos con “Casa de los Amigos” anotado en el cheque a esta dirección:
Casa de los Amigos
c/o Orange Grove Friends Meeting
520 East Orange Grove Blvd.
Pasadena, CA 91104
En México, se puede hacer un depósito directo a la cuenta número 01250306039.
¡Queremos escuchar de ti! Contactarnos para saludar, y para más información sobre la Casa: nuestro trabajo, programas, casa de huéspedes y planes para el futuro.